Despues de prácticamente una semana sin escribir nada, he decidido volver a ello. La verdad es que esta semana he estado bastante liada, entre que las prácticas son un coñazo y todos los días por la noche hay algo interesante que hacer, no me queda tiempo casi para nada.
Este jueves se ha ido Aida, así que el miércoles hicimos su despedida, primero fuimos a casa de Manu, pero la gente empezó a desfasar un poquito y llegó un momento que la habitación era demasiada pequeña para tantas personas, así que Angelillo ofreció su cocina para continuar la fiesta, y allí nos fuimos todos. La homenajeada, estaba ya un poco borracha de más y de repente la gente se empezó a ir, al final de la noche sólo quedabamos los de siempre: Gon y yo, esta vez acompañados por Aida y Ángel. Y como no, acabamos donde siempre: en mi habitación.
Al día siguiente algunos fuimos a despedirnos de Aida al aeropuerto y la verdad es que me dió mucha penita, aunque lleve poco tiempo aquí pasamos muchas horas juntos y bueno, Aida es especial así que se la hecha mucho de menos. Despues del aeropuerto decidí irme a la Königstrasse a ver si encontraba un abrigo, yo no entiendo porque si aquí hace tanto frío yo no encuentro un abrigo, pero bueno la búsqueda fue en vano.
El sábado en principio parecía que iba a ser un poco aburrido porque nadie iba a salir por el centro, pero bueno al final nos juntamos unos cuantos y luego en el s-bahn nos encontramos con otros 20 españoles, así que nos fuimos todos en manada al "das Bett", al final nos lo pasamos en grande, como siempre, y acabamos, por supuesto, en el Sochenks.
lunes, noviembre 28, 2005
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